Con entusiasmo, calidez y una misión clara, el grupo misionero Meraki, integrado por estudiantes de la Universidad Adventista del Plata (UAP), continĆŗa su labor semanal en esta localidad entrerriana, ubicada a unos 30 kilómetros de Libertador San MartĆn.
En una reciente entrevista con UAP Noticias, Sergio RĆos, estudiante de cuarto aƱo de OdontologĆa y oriundo de PerĆŗ, compartió el espĆritu, origen y objetivos de esta iniciativa.
«El nombre Meraki proviene del griego y significa: hacer algo con el alma, con amor, con creatividad y con entrega», explicó Sergio. «Esa es nuestra cosmovisión: hacer todo con amor, para Dios, porque Dios es amor».
Cada sĆ”bado a las 16:30, el grupo parte desde la terminal de Libertador San MartĆn rumbo a la aldea, donde llevan a cabo actividades pensadas especialmente para los niƱos de la comunidad. Ā«Creemos que ellos, los niƱos, son los mayores misioneros. No tienen prejuicios ni filtros, y son instrumentos que Cristo puede usarĀ», expresó Sergio.

La tarde se organiza en bloques: una historia bĆblica, una meditación, actividades prĆ”cticas que refuerzan el mensaje, juegos y finalmente una merienda. Todo cuidadosamente diseƱado para captar la atención de los mĆ”s pequeƱos y transmitir valores cristianos de forma accesible y amorosa.
AdemÔs de su enfoque espiritual y educativo, Meraki también se preocupa por la sostenibilidad de sus actividades. «En nuestro Instagram, @meraki_i.m, tenemos publicaciones donde explicamos cómo nos financiamos. Allà pueden contactarnos y apoyar el proyecto», indicó Sergio. Gracias a ese canal, ya han recibido mensajes y colaboraciones que fortalecen la continuidad del trabajo misionero.
Durante la entrevista, Sergio compartió un testimonio personal que dejó huella en el equipo: «Un sÔbado no llegó ningún niño. Nos quedamos solos. Decidimos orar y replantear nuestra misión. Esa misma noche, recibà un mensaje del jefe de la comunidad alentÔndonos a seguir. Al poco tiempo hicimos una ExpoSalud y vimos claramente la mano de Dios».
Este aƱo, el grupo sueƱa con fundar una congregación en la aldea, como un paso hacia el establecimiento de una iglesia. Ā«QuizĆ”s nosotros no veamos la cosecha, pero estamos plantando la semilla. Ser el tutor que ayuda a que un Ć”rbol crezca recto, como decĆa una amigaĀ», comentó Sergio, emocionado.
Meraki es uno de los múltiples grupos del Instituto Misionero de la UAP, y extiende una invitación abierta a quienes deseen unirse. «Solo tienen que escribirnos por Instagram o acercarse un sÔbado. Salimos a las 16:30 y regresamos a las 18:00. Es un tiempo corto, pero lleno de propósito», concluyó.
La Universidad Adventista del Plata destaca el impacto positivo que estas acciones generan, no solo en las comunidades alcanzadas, sino tambiƩn en los propios estudiantes, que experimentan un crecimiento personal y espiritual invaluable.


