La comunidad educativa de la Universidad Adventista del Plata (UAP) se conduele por la muerte de este ministro del evangelio y referente en el Ć”rea de la educación cristiana a nivel mundial para la Iglesia Adventista del SĆ©ptimo DĆa (IASD), acaecida el 16 de enero.
Enrique Becerra Cuadra nació el 19 de noviembre de 1935, en Osorno, al sur de Chile, en una familia de tradición religiosa mixta. Su madre Ana era cristiana y su padre Javier era agnóstico. La familia se trasladó a ChillĆ”n para trabajar en la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1939. Ese hecho permitió a Enrique entrar en contacto con una escuela adventista y conocer allĆ las enseƱanzas de la Iglesia. De la escuela adventista de ChillĆ”n le fue natural pasar al Colegio Adventista de Chile para completar sus estudios secundarios. En esa Institución fue bautizado y continuó estudios de teologĆa, graduĆ”ndose en 1955.
Entre 1956 y 1959 fue pastor en la Misión Uruguaya, primero en la Iglesia Central de Montevideo y luego en la Iglesia del Prado. Se casó en Santiago de Chile con Elia Orellana Castro, una joven de profundas raĆces adventistas y tuvieron tres hijos nacidos en Uruguay: Irene Mabel, Sergio Enrique y Lilian Anabel. Entre 1960 y 1965 fue preceptor y profesor en el Instituto Adventista del Uruguay. La misma tarea habrĆa de continuar en el Colegio Adventista del Plata entre 1966 y 1968. En esta Ćŗltima institución fue ordenado al ministerio pastoral.
Enrique Becerra habĆa sido fruto y agente de la educación cristiana, pero no se conformó con lo que habĆa logrado. Ćl deseaba una educación mĆ”s completa para servir mejor. En el Seminario Teológico Adventista del SĆ©ptimo DĆa de la Universidad Andrews, de Michigan, Estados Unidos, completó el Master of Divinity en 1971 y regresó para servir en el Colegio Adventista de Chile. En los aƱos posteriores fue profesor de teologĆa, vicedirector de Asuntos Estudiantiles y finalmente, rector. Luego, se dispuso a estudiar en la Universidad de Estrasburgo, Francia, de la cual egresó como Doctor en Ciencias Religiosas en 1982. El Colegio Adventista de Chile lo esperaba una vez mĆ”s, ahora como Decano del Departamento de TeologĆa.
En 1985 dejó Chile para transformarse en el segundo rector del Seminario Adventista Latinoamericano de TeologĆa (SALT) de la División Sudamericana, ademĆ”s de secretario de campo. Por un aƱo (1992) fue presidente de la Unión Austral (Argentina, Paraguay y Uruguay) de la Iglesia Adventista del SĆ©ptimo DĆa. A continuación, sirvió como director asociado del Departamento de Educación de la Asociación General en Washington D.C. hasta fines de 2005. En esos aƱos fue responsable de la supervisión y evaluación de los colegios superiores y universidades de las Divisiones Euro-Africana, Euro-AsiĆ”tica, Interamericana y Sudamericana, ademĆ”s de dirigir el equipo de acreditación para todas las escuelas de teologĆa del mundo. Al mismo tiempo, fue editor asociado de la Revista de Educación Adventista en sus versiones en espaƱol, francĆ©s y portuguĆ©s.
Enrique Becerra completó 50 aƱos de servicio a la Iglesia, de los cuales mĆ”s de 40 estuvieron consagrados a los desafĆos trascendentes de la educación cristiana. Escogió jubilarse junto a su esposa en Libertador San MartĆn, Entre RĆos, Argentina, desde 2009, donde participó activamente en la Iglesia Libertador Norte.
Al referirse a sus principios guiadores, escribió el pastor Becerra: Ā«Por medio de la educación cristiana, a nivel secundario y de grado, recibĆ de mis profesores ideales de amor a Dios y espĆritu de servicio a Dios y a la Iglesia. Estos ideales marcaron el sendero del trabajo denominacional en tareas simples y complejas, a veces de naturaleza muy diversa, pero todas vinculadas con la formación de jóvenes para contribuir a la misión de la Iglesia. Especialmente en las tareas de acreditación de instituciones de nivel universitario desde la Asociación General, vi la mano de Dios al llevarme por experiencias diversas en los aƱos anteriores. Cada trabajo previo se constituyó en un aprendizaje precioso para entender mejor las diversas actividades que se realizan en una institución educativa cristiana, que forma jóvenes para servir a Dios y a la sociedadĀ».
Por su parte, el Mag. Horacio Rizzo, rector de la UAP expresó estas palabras ante la desaparición fĆsica de este siervo en la misión de la IASD: Ā«Recorrer la vida del pastor Enrique Becerra es reconocer a un referente. Pastor, lĆder, padre, esposo, compaƱero de trabajo que, en todas las Ć”reas vivió intensa y apasionadamente. Su legado estĆ” enraizado en la vida institucional y de la Iglesia, no solo en estas tierras, sino a nivel mundial. En lo personal, pude compartir algunas charlas que me sirvieron para afirmar el foco de la cosmovisión educativa adventista y mirar con fe proyectos soƱados por la UAP, como son, las nuevas residencias estudiantiles. Agradezco a Dios por la vida de lĆderes como el pastor Enrique y me queda el desafĆo de sostener su legadoĀ».
Ā«El testimonio del Pr. Becerra permanece vivo en su descendencia: sus hijos Irene, Sergio y Gabriela, Lilian y Leandro, y nietos Marcel, Marielle, Stephane, Nicole, Michelle, Leandro y SebastiĆ”n, junto a su bisnieto reciĆ©n nacido, Emil Lorenzo; quienes con gratitud y honra llevarĆ”n adelante los valores que Ć©l sembróāla fe, la integridad, el amor por la familia y el servicio al prójimoā. Su ejemplo seguirĆ” guiando nuestras vidas y manteniendo encendida su memoria en cada generaciónĀ», enfatizó el Dr. Sergio Becerra, hijo del consagrado obrero.
La comunidad educativa de la UAP acompaƱa en este momento a la familia y amigos del Pr. Enrique Becerra, en particular, al Dr. Sergio Becerra quien se desempeñó como decano de la Facultad de TeologĆa en la Universidad Adventista del Plata, compartiendo la convicción de que el noble lĆder, esposo y padre Ā«descansa de sus labores, pero sus obras siguenĀ». Que la esperanza que sostienen las Sagradas Escrituras encienda el corazón de quienes aman el pronto retorno de JesĆŗs.
Fuente: Dr. Sergio Becerra


